Si hay algo que difícilmente falte en una cocina es una buena mayonesa, ya sea casera o comprada. Y aunque pueda parecer un simple aderezo para untar en un sándwich o para darle más sabor a unas papas fritas, la verdad es que es muchísimo más que eso.
Se trata de un producto muy versátil, es por eso que se considera como un ingrediente estrella capaz de mejorar muchos platos, como marinados, postres y más. De hecho, permíteme decirte que, si pensabas que la mayonesa solo servía para acompañar una hamburguesa, estás lejos de la realidad.
De dónde viene y cómo ha cambiado con el tiempo
La mayonesa lleva siglos en nuestras cocinas, para ser más exactos se estima que surgió en él siglo XVIII, sin embargo, como tal su origen no se conoce con exactitud, pero algunas historias dicen que nació en Francia, otras en España, pero lo que sí es seguro es que ha evolucionado muchísimo con el paso de los años.
Por ejemplo, originalmente solo se preparaba con yema de huevo, aceite y un poco de vinagre o limón, sin embargo, en la actualidad hay muchísimas opciones, puede ser sin huevo, veganas, con hierbas, con ajo, picantes e incluso con aguacate.
Lo mejor es que esta evolución ha permitido que más personas la disfruten y que los chefs se atrevan a experimentar con ella. Sin lugar a dudas, la mayonesa ha dejado de ser solo un acompañamiento y se ha convertido en un ingrediente que les da un giro interesante a muchas recetas modernas.
Mucho más que un aderezo
Lo más probable es que automáticamente cuando escuchamos la palabra mayonesa lo primero que nos viene a la mente es un sándwich bien untado o una ensalada rusa. Pero lo cierto es que se puede hacer mucho más en la cocina con este aderezo gracias a que su textura cremosa y su combinación de grasa y acidez la convierten en un ingrediente muy bueno para darle un toque especial a diferentes platos.
Por ejemplo, en la cocina moderna se usa para marinar carnes y pescados, ya que ayuda a que absorban mejor los sabores y queden más jugosos. También es una buena alternativa para sustituir la mantequilla en recetas de pan o pasteles para lograr una textura esponjosa sin alterar el sabor.
Además, se puede usar para preparar salsas y aderezos deliciosos. Por ejemplo, si mezclas mayonesa con mostaza, limón y un toque de miel, obtendrás un aderezo perfecto para ensaladas. Y si le agregas ajo y especias, tendrás una salsa espectacular para acompañar verduras o papas fritas.
Platos modernos que han reinventado la mayonesa
Seguramente te sorprenderá saber que la mayonesa es una de las favoritas en la gastronomía actual. Por ejemplo, en las hamburguesas gourmet ha reemplazado a las salsas más tradicionales, y ahora es común encontrar opciones con mayonesa de trufa, chipotle o incluso con toques dulces como miel y especias asiáticas.
En los poke bowls también ha ganado mucha popularidad y es que, en lugar de usar la clásica salsa de soya, muchas personas prefieren una mayonesa con sriracha para darle un toque picante y cremoso al pescado crudo.
Y si hablamos de comida callejera su presencia es mucho más constante e importante, en esta categoría es imposible no mencionar los elotes preparados con mayonesa, queso y chile en polvo, son una combinación que es simplemente irresistible.
Y sí, aunque suene raro, la mayonesa también se usa en la repostería. De hecho, se ha descubierto que agregar un poco a la mezcla de un pastel de chocolate hace que quede húmedo y suave, sin afectar su sabor. Es un truco poco conocido, pero que muchos reposteros utilizan para lograr postres espectaculares, aunque aporta especialmente en la textura.
No cabe dudas de que la mayonesa es un ingrediente con un potencial increíble, capaz de transformar cualquier receta en algo especial.