GUATEMALA

Guatemala: comienzan las excavaciones para encontrar niños indígenas muertos durante la guerra civil

Internacional

Entre 1960 y 1996 en Guatemala, el ejército fue acusado de haber matado a cientos de miles de indígenas, principalmente mayas, para consolidar su dominio.

Lo hemos olvidado, pero Guatemala, un magnífico país latinoamericano con una excepcional herencia maya, a pesar de la corrupción y las desigualdades que allí reinan, estuvo dolorosamente atravesada por un conflicto civil durante más de treinta años, entre 1960 y 1992. Desde el En el En la década de 1990, los intentos de ponerle fin se vieron coronados a los ojos del mundo con la concesión del Premio Nobel de la Paz a la nativa Rigoberta Menchu . Pero aún quedan muchas heridas abiertas. En un intento por cerrar uno, las autoridades guatemaltecas comenzarán el martes las excavaciones en una antigua guarnición militar donde se dice que están escondidos los cuerpos de decenas de niños indígenas.

La masacre tuvo lugar el 21 de mayo de 1988 en la aislada comunidad maya de Chiul. Según testigos, miembros de las fuerzas armadas capturaron a cientos de vecinos y los llevaron a la guarnición militar, donde separaron a los niños de sus padres. El sobreviviente de la masacre Arnulfo Oxlaj dijo que 116 niños de entre 2 y 15 años fueron torturados y arrojados a lo que entonces era un pozo dentro del fuerte, donde se ahogaron. “Estos niños fueron arrojados a este pozo con la peor violencia y el peor odio solo porque eran mayas”, dijo en una conferencia de prensa el lunes.

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200.000 personas muertas

No hay registro oficial del número de víctimas ni claridad sobre los motivos de la masacre. El ejército guatemalteco ha sido acusado de realizar una campaña de genocidio contra los pueblos indígenas durante el conflicto. Durante estos largos años de inseguridad, 200.000 personas fueron asesinadas, el 80% de ellas de origen indígena, y 45.000 desaparecieron durante operaciones militares.

A pesar de los esfuerzos de las ONG, la Fundación Guatemalteca de Antropología Forense y la Procuraduría de Derechos Humanos para hacer justicia a los cientos de miles de víctimas del conflicto armado, sigue reinando la opacidad, alimentada por la paulatina desaparición de pruebas materiales. En mayo pasado, Arnulfo Oxlaj fue arrestado y detenido luego de encabezar una manifestación para pedir la verdad sobre la masacre de Chiul.

Héctor Reyes, un reconocido abogado de derechos humanos que trabaja con las familias de las víctimas de la guerra, dijo que una vez que se encuentren e identifiquen los cuerpos, buscará llevar a los perpetradores ante la justicia.

En mayo de 2013, un tribunal ordenó al gobierno que se disculpara por las atrocidades cometidas contra los nativos. El dictador Efraín Ríos Montt, jefe del país durante su período más mortífero, acababa de ser condenado a 80 años de prisión por genocidio y crímenes de lesa humanidad. Pero la sentencia fue suspendida por el Tribunal Constitucional debido a una falla procesal. Murió en 2018 sin haber sido juzgado nuevamente.

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