El Gobierno del Estado de Jalisco, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO) y su Dirección de Fomento Artesanal, realizó la cuarta edición de Rosca con Causa, una iniciativa que fomenta la comercialización de piezas artesanales y la preservación de las tradiciones mexicanas. Durante esta administración, el programa ha generado una derrama económica de $276,298.16, con la venta de 11,311 piezas elaboradas en barro y cerámica.
Artesanía que reemplaza al plástico
El proyecto busca sustituir los tradicionales muñequitos de plástico en las roscas de Reyes por figuras hechas a mano por artesanos jaliscienses, promoviendo el talento local y un enfoque sostenible. Este año participaron 6 talleres artesanales y 12 panaderías de Jalisco, Ciudad de México, Nuevo León y hasta El Paso, Texas, logrando la creación de 2,172 piezas, con una derrama de $57,201.36.
Elisa Noemí Macedo, directora de Fomento Artesanal, destacó que “la iniciativa une creatividad y tradición, al sustituir el polietileno por un bebé artesanal. Con más de 11,300 piezas producidas a lo largo de las ediciones, seguimos impulsando el talento alfarero y las tradiciones culturales de Jalisco”.
Talleres y panaderías participantes
Entre los talleres que contribuyeron este año destacan Ángel Santos, Legado Jimón López, Cony Núñez, Erika Vázquez, Cerámica Ken Edwards, Servando Cumora y Sergio Pérez. Las panaderías que integraron las figuras en sus roscas incluyen:
- Rome Cocina (Zapopan)
- Pan Nuestro (Guadalajara)
- 3 de Azúcar (San Martín de Hidalgo)
- El Apapancho (Zapopan)
- Hilda Muñiz Repostería (Guadalajara)
- Yapa (Guadalajara)
- Repostería Levis Cake’s (Guadalajara)
- Evarte Candy Bar (Zapopan)
- Eredita di Pan (Apodaca, Nuevo León)
- Vulevú Bakery (Ciudad de México)
- We Love Cake (El Paso, Texas)
Compromiso con los artesanos
Durante la administración actual, el Gobierno de Jalisco ha invertido más de 51 millones de pesos en apoyar a la comunidad artesanal, reforzando su papel como un pilar económico del estado. Estas acciones no solo promueven el crecimiento económico, sino que también preservan y vinculan la creatividad y el comercio con la cultura.
Las roscas con figuras artesanales estarán disponibles en las panaderías participantes a partir de enero, fomentando una tradición renovada y sostenible que beneficia tanto a los consumidores como a los artesanos locales.