El presidente chileno, Gabriel Boric, anunció este martes una profunda reforma de su gobierno que afectará a los involucrados, entre ellos la ministra del Interior, Izkia Siches, y el palacio presidencial, el ministro Giorgio Jakson y el núcleo del comité político donde se toman las decisiones importantes en el Palacio Moneda.
La reorganización del gabinete, que volvió al centro-izquierda, fue la primera de su mandato de seis meses. La crisis de gobierno se produce dos días después de una victoria aplastante en un referéndum contra una nueva constitución, en medio de presiones de la oposición y tensiones con la coalición de izquierda que apoya al presidente.
Boric ha designado a Carolina Tohá, del centrista Partido Demócrata (PPD), nueva ministra del Interior, hija de José Tohá, el derrocado presidente de Salvador Allende, como primera ministra del Interior del Gobierno, y uno de los presidentes a derrocar. Encarcelado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1989).
La ministra de Presidencia será Ana Lya Uriarte, militante del Partido Socialista, con amplia experiencia profesional y política
Giorgio Jackson, uno de los más cercanos al presidente y socio de las protestas estudiantiles, sigue en el gobierno pero se desempeña como jefe de desarrollo social y familia.
La epidemióloga Ximena Aguilera se suma al Ejecutivo como nueva ministra de Salud y Diego Pardow como titular de Energía. Pardow es miembro del propio partido del presidente, Convergència Social.
Silvia Díaz, independiente del PPD, se convirtió en la primera ministra de ciencia de la historia de Chile.