Puerto Vallarta, Chapala y Tlaquepaque se perfilan como zonas críticas. Estos enclaves turísticos aguardan a una multitud de aficionados durante el certamen global.
Próximamente, Jalisco fungirá como anfitrión de la justa mundialista de 2026, a la par de Nuevo León y la capital del país; no obstante, la entidad destaca en otro ranking sombrío: es el segundo estado con mayor incidencia de trata de niños y jóvenes con fines de lucro sexual.
Localidades como Puerto Vallarta, Chapala y Tlaquepaque están catalogadas como puntos de alto riesgo. Son espacios de recreación que, en breve, albergarán a miles de turistas internacionales, lo que ha activado las alarmas institucionales y académicas por el peligro latente de abusos contra menores.
Si bien la administración estatal diseñó una estrategia de vigilancia y respuesta, expertos señalan que las amenazas vinculadas a espectáculos de este calibre no surgen de la nada, sino que agravan una crisis estructural ya presente. Por tanto, afirman, la capacidad para mitigar el impacto es restringida si las…